domingo, 4 de abril de 2010

Re goy


Nos fuimos unos días a la playa con otra familia amiga y ayer les escondimos a los chicos huevitos de pascua por todo el jardín.
Hoy no nos resistimos y lo volvimos a repetir solos en casa con el enano.
Por esta fecha hace dos años, cuando yo estaba embarazada, fuimos a cenar a un lugar re romántico y con el vino nos pusimos sensibles. Nos imáginábamos la escena de los huevitos mientras nos abrazábamos y llorábamos.
Como no íbamos a estar en la cena de Pesaj porque nos íbamos a la playa, mi mamá nos propuso adelantarla en privado. Pero me descompuse y fallamos. Mi hijo tuvo su mitad goy y le faltó la mitad judía.
La culpa me carcome.
Para calmarla voy a actuar judíamente...¡comprar un huevo más grande!

5 comentarios:

Marie dijo...

sos linda srta m

Anónimo dijo...

Ja,ja! Uy, entre esto y lo del arbolito... Aunque ése envidiable tratamiento de la culpa te mantendrá a salvo una mitad!
Qué bello retrato el de los dos emocionados fantaseando con el tesoro de huevitos.

Amiga celosía (dijo...)

la secretaria dijo...

ajajajaja

sritam recargada!!!! hoy me hacés reir en todos lados!

Marcepé dijo...

Pero escondele kneidalaj por los rincones! :)

Yo tengo mi León también, y algo que me sorprende es tener muy fresco el recuerdo de fantasías que se van realizando. Es una extraña y feliz sensación de habitar en el futuro de los deseos.

Soy la cuñada anónima, la que busca jardín por Almagro.

Saludos!

perez dijo...

Ayer hice budín de banana. Casi te llamo para pedirte la receta, pero odio hablar por teléfono. Abrite twitter, dale.