Ya superé el pánico y bordé su nombre en dos delantales. Eso es amor de madre.
Fui a dos reuniones en la escuela y me aguanté sin llorar.
Le pegamos una foto a un cuaderno naranja con lunares y lo guardamos en una mochila de sapo junto a los pañales.
Él está feliz porque va a ir "a jubar con los chicos" y se sabe los nombres de las maestras.
Mañana voy a vivir el comienzo de clases desde un lugar totalmente distinto.
Transcribo un fragmento de Petuña Pretérita: 

" “Un último conjuro antes de entrar a la escuela” se dijo Petuña.
Culebras, lombrices, moscas y sapitos:
¡Quiero tener delantal a cuadritos!
Los papás la miraron emocionados y la tomaron de las manos.
Ya era hora de ir al jardín de infantes. "
¡Quiero tener delantal a cuadritos!
Los papás la miraron emocionados y la tomaron de las manos.
Ya era hora de ir al jardín de infantes. "