miércoles, 3 de febrero de 2010

Flash back


Vuelvo a usar una cartera que hace rato estaba guardada. Al abrirla encuentro un pomito con un gel anti bacterial con una fragancia riquísima (V.Z Oceanic). Lo destapo y me invade el olor de los primeros días de León. Este aroma en las manos después de cambiar un pañal y el mismo en su versión de loción después de bañarme. Mezcla con olor a pervinox para todo el hinchadero del posparto, alcohol en gel, y también olor a caca de bebé chiquito. Olor a jabón blanco para lavar la ropa. Y el olor mismo del bebé, único, indescriptible, como a leche, vainilla, pan... (Ahora me acuerdo de un fragmento del libro El perfume donde hablaban de ese olor, pero no lo encuentro). El olor de mi hijito recién nacido que toma la teta. De fondo suena Beatles for Sale.

7 comentarios:

la secretaria dijo...

qué lindo león!

lachubasca dijo...

Los olores generan sensaciones más rápido que los demás sentidos porque la vía que los hace conscientes es más simple que las demás. Debe ser por eso que da escalofríos sentir algunos olores, que te transportan en un segundo a otro momento, como ese tan rico que describe.
(En mi cabeza resuena un burlón "¡Cuéntame más Señor Ciencia!")

Ana dijo...

Hermosa sensación :)

Anónimo dijo...

TERNURA OLFATIVA, MUY PROUSTIANA, POR CIERTO...

Anónimo dijo...

qué manotas ese León

L.V. dijo...

olores, sonidos, sueños...
...y recuerdos

Anónimo dijo...

Este post tiene olor a segundo.
S.S.